Nuestra historia se remonta al año 1882, cuando Santiago Picó y María Jerez se independizan de sus familias turroneras y deciden abrir en Madrid, en los soportales, un puesto de turrones legítimos de Jijona y lo complementan con ferias y romerías durante el año por toda la provincia.

Muchos de ellos tenían mucha importancia porque era concesiones reales para la venta de mercaderías, ganado y productos de la tierra, como la Fira de tots sants (Cocentaina), la de Xàtiva, la feria de San Miguel en Villajoiosa…. y, cómo no, romerías de mucha devoción como San Pascual bailón (Orito), Santa Águeda (Catral) o la Santa Faz.

La familia tiene cuatro hijas y decide aumentar los puestos en Madrid y montar un obrador en la calle Imperial nº5. Su hija Mercedes se casa con José alcaraz Coloma y se independizan formando turrones Pepe y Mercedes con su hijo José. Continúan vendiendo turrones y abre también helados en Huercalovera, hasta que José Pico Coloma falta y deciden cerrar los helados y el puesto de la plaza mayor, al no poder atenderlos.

Cuando José Alcaraz Picó se casa con Pilar de la Cruz Arques Mira deciden reformar el obrador de Jijona y hacer nueva clientela en la provincia. De sus dos hijos, Manuel Alcaraz Arques se forma dentro y fuera como maestro turronero, junto con su mujer Rebeca Sánchez Balsera. Amplían la fábrica y continúan con la tradición turronera de la familia.